lunes, 29 de octubre de 2012

DÍA DE TODOS LOS SANTOS

  Se acerca el Día de Todos los Difuntos, fiesta cristiana de orígenes paganos iniciada por San Odilon, abad del Monasterio de Cluny (sur de Francia) que en el año 998 instauró esta fiesta en la orden benedictina. En el siglo XIV Roma lo aceptó y lo extendió a toda la cristiandad. A primeros de noviembre, muchas familias acuden al cementerio y adornan con flores las lápidas de sus seres queridos. Gastronómicamente, se degustan dulces como los conocidos huesos de santo, las rosquillas o los buñuelos, cuyas recetas conoceréis pinchando aquí      

Dulces típicos para el Día de todos los Santos
    La celebración tiene gran arraigo en algunas zonas de América Latina, como en Méjico en donde según la tradición se cree que en el más allá se le otorga al difunto licencia para visitar a sus parientes vivos y se dedica el festejo a los niños poniendo en el altar chocolate, pan de yema y otros dulces. En Ecuador, también preparan diferente platos para celebrar esta fiesta: colada morada, tamal de cuí, guaguas de pan... todo un festín que los visitantes degustan al lado de las tumbas de sus familiares.








En el mundo anglosajón, el Día de los Difuntos se ha paganizado influido por ritos celtas. Conocida como Halloween se celebra la noche del 31 de octubre, noche de brujas, fantasmas y seres de ultratumba. En esta noche, los niños se disfrazan para la ocasión y van casa por casa pidiendo dulces en la puerta pronunciando la famosa frase: "Truco o trato" o "dulce o travesura", ya que si los adultos no aceptan el trato los pequeños les podrán gastar una broma.
                               
Aprovechando estas fiestas, quiero compartir con vosotros unos exquisitos dulces literarios: relatos de miedo relacionados con el tema de la muerte. Empezaré con el cuento El soldado y la muerte en la versión del Cuentacuentos, serie de televisión británica creada y producida por Jim Henson en 1987. En esta serie un viejo narrador acompañado con su perro parlante nos relataba cuentos europeos sentado junto a la chimenea. Recuerdo con especial cariño esta serie que se emitió en España cuando yo era una niña pero, sin duda, el relato que me quedó marcado fue el de El soldado y la muerte. No he podido olvidar la imagen de la muerte esperando el fallecimiento de su víctima o ese momento en el que la muerte es encerrada en un saco.  No os perdáis este cuento... 

             
Puedes ver la segunda parte del cuento pinchando aquí y la tercera aquí

  Y otra delicia de cuento es La pata de mono, de W.W. Jacobs. Para Borges es uno de los mejores cuentos del género de terror y García Márquez lo considera compacto e intenso. Es un relato que se ambienta en un espacio real con personajes verosímiles y situaciones cotidianas. Pero en ese espacio va a irrumpir lo sobrenatural a través de una simple pata de mono. Un cuento que nos muestra la imposibilidad de manipular nuestros destinos y las consecuencias dramáticas que puede conllevar intentarlo. Yo lo conocí hace unos años y su lectura me produjo auténticos escalofríos. A continuación, tenéis el cuento completo...

La pata de mono[Cuento. Texto completo]W.W. Jacobs

I
La noche era fría y húmeda, pero en la pequeña sala de Laburnum Villa los postigos estaban cerrados y el fuego ardía vivamente. Padre e hijo jugaban al ajedrez. El primero tenía ideas personales sobre el juego y ponía al rey en tan desesperados e inútiles peligros que provocaba el comentario de la vieja señora que tejía plácidamente junto a la chimenea.
-Oigan el viento -dijo el señor White; había cometido un error fatal y trataba de que su hijo no lo advirtiera.
-Lo oigo -dijo éste moviendo implacablemente la reina-. Jaque.
-No creo que venga esta noche -dijo el padre con la mano sobre el tablero.
-Mate -contestó el hijo.
-Esto es lo malo de vivir tan lejos -vociferó el señor White con imprevista y repentina violencia-. De todos los suburbios, este es el peor. El camino es un pantano. No se qué piensa la gente. Como hay sólo dos casas alquiladas, no les importa.
-No te aflijas, querido -dijo suavemente su mujer-, ganarás la próxima vez.
El señor White alzó la vista y sorprendió una mirada de complicidad entre madre e hijo. Las palabras murieron en sus labios y disimuló un gesto de fastidio.
-Ahí viene -dijo Herbert White al oír el golpe del portón y unos pasos que se acercaban. Su padre se levantó con apresurada hospitalidad y abrió la puerta; le oyeron condolerse con el recién venido.
Luego, entraron. El forastero era un hombre fornido, con los ojos salientes y la cara rojiza.
-El sargento mayor Morris -dijo el señor White, presentándolo. El sargento les dio la mano, aceptó la silla que le ofrecieron y observó con satisfacción que el dueño de casa traía whisky y unos vasos y ponía una pequeña pava de cobre sobre el fuego.
Al tercer vaso, le brillaron los ojos y empezó a hablar. La familia miraba con interés a ese forastero que hablaba de guerras, de epidemias y de pueblos extraños.
-Hace veintiún años -dijo el señor White sonriendo a su mujer y a su hijo-. Cuando se fue era apenas un muchacho. Mírenlo ahora.
-No parece haberle sentado tan mal -dijo la señora White amablemente.
-Me gustaría ir a la India -dijo el señor White-. Sólo para dar un vistazo.
-Mejor quedarse aquí -replicó el sargento moviendo la cabeza. Dejó el vaso y, suspirando levemente, volvió a sacudir la cabeza.
-Me gustaría ver los viejos templos y faquires y malabaristas -dijo el señor White-. ¿Qué fue, Morris, lo que usted empezó a contarme los otros días, de una pata de mono o algo por el estilo?
-Nada -contestó el soldado apresuradamente-. Nada que valga la pena oír.
-¿Una pata de mono? -preguntó la señora White.
-Bueno, es lo que se llama magia, tal vez -dijo con desgana el militar.
Sus tres interlocutores lo miraron con avidez. Distraídamente, el forastero llevó la copa vacía a los labios: volvió a dejarla. El dueño de casa la llenó.
-A primera vista, es una patita momificada que no tiene nada de particular -dijo el sargento mostrando algo que sacó del bolsillo.
La señora retrocedió, con una mueca. El hijo tomó la pata de mono y la examinó atentamente.
-¿Y qué tiene de extraordinario? -preguntó el señor White quitándosela a su hijo, para mirarla.
-Un viejo faquir le dio poderes mágicos -dijo el sargento mayor-. Un hombre muy santo... Quería demostrar que el destino gobierna la vida de los hombres y que nadie puede oponérsele impunemente. Le dio este poder: Tres hombres pueden pedirle tres deseos.
Habló tan seriamente que los otros sintieron que sus risas desentonaban.
-Y usted, ¿por qué no pide las tres cosas? -preguntó Herbert White.
El sargento lo miró con tolerancia.
-Las he pedido -dijo, y su rostro curtido palideció.
-¿Realmente se cumplieron los tres deseos? -preguntó la señora White.
-Se cumplieron -dijo el sargento.
-¿Y nadie más pidió? -insistió la señora.
-Sí, un hombre. No sé cuáles fueron las dos primeras cosas que pidió; la tercera fue la muerte. Por eso entré en posesión de la pata de mono.
Habló con tanta gravedad que produjo silencio.
-Morris, si obtuvo sus tres deseos, ya no le sirve el talismán -dijo, finalmente, el señor White-. ¿Para qué lo guarda?
El sargento sacudió la cabeza:
-Probablemente he tenido, alguna vez, la idea de venderlo; pero creo que no lo haré. Ya ha causado bastantes desgracias. Además, la gente no quiere comprarlo. Algunos sospechan que es un cuento de hadas; otros quieren probarlo primero y pagarme después.
-Y si a usted le concedieran tres deseos más -dijo el señor White-, ¿los pediría?
-No sé -contestó el otro-. No sé.
Tomó la pata de mono, la agitó entre el pulgar y el índice y la tiró al fuego. White la recogió.
-Mejor que se queme -dijo con solemnidad el sargento.
-Si usted no la quiere, Morris, démela.
-No quiero -respondió terminantemente-. La tiré al fuego; si la guarda, no me eche la culpa de lo que pueda suceder. Sea razonable, tírela.
El otro sacudió la cabeza y examinó su nueva adquisición. Preguntó:
-¿Cómo se hace?
-Hay que tenerla en la mano derecha y pedir los deseos en voz alta. Pero le prevengo que debe temer las consecuencias.
-Parece de Las mil y una noches -dijo la señora White. Se levantó a preparar la mesa-. ¿No le parece que podrían pedir para mí otro par de manos?
El señor White sacó del bolsillo el talismán; los tres se rieron al ver la expresión de alarma del sargento.
-Si está resuelto a pedir algo -dijo agarrando el brazo de White- pida algo razonable.
El señor White guardó en el bolsillo la pata de mono. Invitó a Morris a sentarse a la mesa. Durante la comida el talismán fue, en cierto modo, olvidado. Atraídos, escucharon nuevos relatos de la vida del sargento en la India.
-Si en el cuento de la pata de mono hay tanta verdad como en los otros -dijo Herbert cuando el forastero cerró la puerta y se alejó con prisa, para alcanzar el último tren-, no conseguiremos gran cosa.
-¿Le diste algo? -preguntó la señora mirando atentamente a su marido.
-Una bagatela -contestó el señor White, ruborizándose levemente-. No quería aceptarlo, pero lo obligué. Insistió en que tirara el talismán.
-Sin duda -dijo Herbert, con fingido horror-, seremos felices, ricos y famosos. Para empezar tienes que pedir un imperio, así no estarás dominado por tu mujer.
El señor White sacó del bolsillo el talismán y lo examinó con perplejidad.
-No se me ocurre nada para pedirle -dijo con lentitud-. Me parece que tengo todo lo que deseo.
-Si pagaras la hipoteca de la casa serías feliz, ¿no es cierto? -dijo Herbert poniéndole la mano sobre el hombro-. Bastará con que pidas doscientas libras.
El padre sonrió avergonzado de su propia credulidad y levantó el talismán; Herbert puso una cara solemne, hizo un guiño a su madre y tocó en el piano unos acordes graves.
-Quiero doscientas libras -pronunció el señor White.
Un gran estrépito del piano contestó a sus palabras. El señor White dio un grito. Su mujer y su hijo corrieron hacia él.
-Se movió -dijo, mirando con desagrado el objeto, y lo dejó caer-. Se retorció en mi mano como una víbora.
-Pero yo no veo el dinero -observó el hijo, recogiendo el talismán y poniéndolo sobre la mesa-. Apostaría que nunca lo veré.
-Habrá sido tu imaginación, querido -dijo la mujer, mirándolo ansiosamente.
Sacudió la cabeza.
-No importa. No ha sido nada. Pero me dio un susto.
Se sentaron junto al fuego y los dos hombres acabaron de fumar sus pipas. El viento era más fuerte que nunca. El señor White se sobresaltó cuando golpeó una puerta en los pisos altos. Un silencio inusitado y deprimente los envolvió hasta que se levantaron para ir a acostarse.
-Se me ocurre que encontrarás el dinero en una gran bolsa, en medio de la cama -dijo Herbert al darles las buenas noches-. Una aparición horrible, agazapada encima del ropero, te acechará cuando estés guardando tus bienes ilegítimos.
Ya solo, el señor White se sentó en la oscuridad y miró las brasas, y vio caras en ellas. La última era tan simiesca, tan horrible, que la miró con asombro; se rió, molesto, y buscó en la mesa su vaso de agua para echárselo encima y apagar la brasa; sin querer, tocó la pata de mono; se estremeció, limpió la mano en el abrigo y subió a su cuarto.

II
A la mañana siguiente, mientras tomaba el desayuno en la claridad del sol invernal, se rió de sus temores. En el cuarto había un ambiente de prosaica salud que faltaba la noche anterior; y esa pata de mono; arrugada y sucia, tirada sobre el aparador, no parecía terrible.
-Todos los viejos militares son iguales -dijo la señora White-. ¡Qué idea, la nuestra, escuchar esas tonterías! ¿Cómo puede creerse en talismanes en esta época? Y si consiguieras las doscientas libras, ¿qué mal podrían hacerte?
-Pueden caer de arriba y lastimarte la cabeza -dijo Herbert.
-Según Morris, las cosas ocurrían con tanta naturalidad que parecían coincidencias -dijo el padre.
-Bueno, no vayas a encontrarte con el dinero antes de mi vuelta -dijo Herbert, levantándose de la mesa-. No sea que te conviertas en un avaro y tengamos que repudiarte.
La madre se rió, lo acompañó hasta afuera y lo vio alejarse por el camino; de vuelta a la mesa del comedor, se burló de la credulidad del marido.
Sin embargo, cuando el cartero llamó a la puerta corrió a abrirla, y cuando vio que sólo traía la cuenta del sastre se refirió con cierto malhumor a los militares de costumbres intemperantes.
-Me parece que Herbert tendrá tema para sus bromas -dijo al sentarse.
-Sin duda -dijo el señor White-. Pero, a pesar de todo, la pata se movió en mi mano. Puedo jurarlo.
-Habrá sido en tu imaginación -dijo la señora suavemente.
-Afirmo que se movió. Yo no estaba sugestionado. Era... ¿Qué sucede?
Su mujer no le contestó. Observaba los misteriosos movimientos de un hombre que rondaba la casa y no se decidía a entrar. Notó que el hombre estaba bien vestido y que tenía una galera nueva y reluciente; pensó en las doscientas libras. El hombre se detuvo tres veces en el portón; por fin se decidió a llamar.
Apresuradamente, la señora White se quitó el delantal y lo escondió debajo del almohadón de la silla.
Hizo pasar al desconocido. Éste parecía incómodo. La miraba furtivamente, mientras ella le pedía disculpas por el desorden que había en el cuarto y por el guardapolvo del marido. La señora esperó cortésmente que les dijera el motivo de la visita; el desconocido estuvo un rato en silencio.
-Vengo de parte de Maw & Meggins -dijo por fin.
La señora White tuvo un sobresalto.
-¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Le ha sucedido algo a Herbert?
Su marido se interpuso.
-Espera, querida. No te adelantes a los acontecimientos. Supongo que usted no trae malas noticias, señor.
Y lo miró patéticamente.
-Lo siento... -empezó el otro.
-¿Está herido? -preguntó, enloquecida, la madre.
El hombre asintió.
-Mal herido -dijo pausadamente-. Pero no sufre.
-Gracias a Dios -dijo la señora White, juntando las manos-. Gracias a Dios.
Bruscamente comprendió el sentido siniestro que había en la seguridad que le daban y vio la confirmación de sus temores en la cara significativa del hombre. Retuvo la respiración, miró a su marido que parecía tardar en comprender, y le tomó la mano temblorosamente. Hubo un largo silencio.
-Lo agarraron las máquinas -dijo en voz baja el visitante.
-Lo agarraron las máquinas -repitió el señor White, aturdido.
Se sentó, mirando fijamente por la ventana; tomó la mano de su mujer, la apretó en la suya, como en sus tiempos de enamorados.
-Era el único que nos quedaba -le dijo al visitante-. Es duro.
El otro se levantó y se acercó a la ventana.
-La compañía me ha encargado que le exprese sus condolencias por esta gran pérdida -dijo sin darse la vuelta-. Le ruego que comprenda que soy tan sólo un empleado y que obedezco las órdenes que me dieron.
No hubo respuesta. La cara de la señora White estaba lívida.
-Se me ha comisionado para declararles que Maw & Meggins niegan toda responsabilidad en el accidente -prosiguió el otro-. Pero en consideración a los servicios prestados por su hijo, le remiten una suma determinada.
El señor White soltó la mano de su mujer y, levantándose, miró con terror al visitante. Sus labios secos pronunciaron la palabra: ¿cuánto?
-Doscientas libras -fue la respuesta.
Sin oír el grito de su mujer, el señor White sonrió levemente, extendió los brazos, como un ciego, y se desplomó, desmayado.

III
En el cementerio nuevo, a unas dos millas de distancia, marido y mujer dieron sepultura a su muerto y volvieron a la casa transidos de sombra y de silencio.
Todo pasó tan pronto que al principio casi no lo entendieron y quedaron esperando alguna otra cosa que les aliviara el dolor. Pero los días pasaron y la expectativa se transformó en resignación, esa desesperada resignación de los viejos, que algunos llaman apatía. Pocas veces hablaban, porque no tenían nada que decirse; sus días eran interminables hasta el cansancio.
Una semana después, el señor White, despertándose bruscamente en la noche, estiró la mano y se encontró solo.
El cuarto estaba a oscuras; oyó cerca de la ventana, un llanto contenido. Se incorporó en la cama para escuchar.
-Vuelve a acostarte -dijo tiernamente-. Vas a coger frío.
-Mi hijo tiene más frío -dijo la señora White y volvió a llorar.
Los sollozos se desvanecieron en los oídos del señor White. La cama estaba tibia, y sus ojos pesados de sueño. Un despavorido grito de su mujer lo despertó.
-La pata de mono -gritaba desatinadamente-, la pata de mono.
El señor White se incorporó alarmado.
-¿Dónde? ¿Dónde está? ¿Qué sucede?
Ella se acercó:
-La quiero. ¿No la has destruido?
-Está en la sala, sobre la repisa -contestó asombrado-. ¿Por qué la quieres?
Llorando y riendo se inclinó para besarlo, y le dijo histéricamente:
-Sólo ahora he pensado... ¿Por qué no he pensado antes? ¿Por qué tú no pensaste?
-¿Pensaste en qué? -preguntó.
-En los otros dos deseos -respondió en seguida-. Sólo hemos pedido uno.
-¿No fue bastante?
-No -gritó ella triunfalmente-. Le pediremos otro más. Búscala pronto y pide que nuestro hijo vuelva a la vida.
El hombre se sentó en la cama, temblando.
-Dios mío, estás loca.
-Búscala pronto y pide -le balbuceó-; ¡mi hijo, mi hijo!
El hombre encendió la vela.
-Vuelve a acostarte. No sabes lo que estás diciendo.
-Nuestro primer deseo se cumplió. ¿Por qué no hemos de pedir el segundo?
-Fue una coincidencia.
-Búscala y desea -gritó con exaltación la mujer.
El marido se volvió y la miró:
-Hace diez días que está muerto y además, no quiero decirte otra cosa, lo reconocí por el traje. Si ya entonces era demasiado horrible para que lo vieras...
-¡Tráemelo! -gritó la mujer arrastrándolo hacia la puerta-. ¿Crees que temo al niño que he criado?
El señor White bajó en la oscuridad, entró en la sala y se acercó a la repisa.
El talismán estaba en su lugar. Tuvo miedo de que el deseo todavía no formulado trajera a su hijo hecho pedazos, antes de que él pudiera escaparse del cuarto.
Perdió la orientación. No encontraba la puerta. Tanteó alrededor de la mesa y a lo largo de la pared y de pronto se encontró en el zaguán, con el maligno objeto en la mano.
Cuando entró en el dormitorio, hasta la cara de su mujer le pareció cambiada. Estaba ansiosa y blanca y tenía algo sobrenatural. Le tuvo miedo.
-¡Pídelo! -gritó con violencia.
-Es absurdo y perverso -balbuceó.
-Pídelo -repitió la mujer.
El hombre levantó la mano:
-Deseo que mi hijo viva de nuevo.
El talismán cayó al suelo. El señor White siguió mirándolo con terror. Luego, temblando, se dejó caer en una silla mientras la mujer se acercó a la ventana y levantó la cortina. El hombre no se movió de allí, hasta que el frío del alba lo traspasó. A veces miraba a su mujer que estaba en la ventana. La vela se había consumido; hasta casi apagarse. Proyectaba en las paredes y el techo sombras vacilantes.
Con un inexplicable alivio ante el fracaso del talismán, el hombre volvió a la cama; un minuto después, la mujer, apática y silenciosa, se acostó a su lado.
No hablaron; escuchaban el latido del reloj. Crujió un escalón. La oscuridad era opresiva; el señor White juntó coraje, encendió un fósforo y bajó a buscar una vela.
Al pie de la escalera el fósforo se apagó. El señor White se detuvo para encender otro; simultáneamente resonó un golpe furtivo, casi imperceptible, en la puerta de entrada.
Los fósforos cayeron. Permaneció inmóvil, sin respirar, hasta que se repitió el golpe. Huyó a su cuarto y cerró la puerta. Se oyó un tercer golpe.
-¿Qué es eso? -gritó la mujer.
-Un ratón -dijo el hombre-. Un ratón. Se me cruzó en la escalera.
La mujer se incorporó. Un fuerte golpe retumbó en toda la casa.
-¡Es Herbert! ¡Es Herbert! -La señora White corrió hacia la puerta, pero su marido la alcanzó.
-¿Qué vas a hacer? -le dijo ahogadamente.
-¡Es mi hijo; es Herbert! -gritó la mujer, luchando para que la soltara-. Me había olvidado de que el cementerio está a dos millas. Suéltame; tengo que abrir la puerta.
-Por amor de Dios, no lo dejes entrar -dijo el hombre, temblando.
-¿Tienes miedo de tu propio hijo? -gritó-. Suéltame. Ya voy, Herbert; ya voy.
Hubo dos golpes más. La mujer se libró y huyó del cuarto. El hombre la siguió y la llamó, mientras bajaba la escalera. Oyó el ruido de la tranca de abajo; oyó el cerrojo; y luego, la voz de la mujer, anhelante:
-La tranca -dijo-. No puedo alcanzarla.
Pero el marido, arrodillado, tanteaba el piso, en busca de la pata de mono.
-Si pudiera encontrarla antes de que eso entrara...
Los golpes volvieron a resonar en toda la casa. El señor White oyó que su mujer acercaba una silla; oyó el ruido de la tranca al abrirse; en el mismo instante encontró la pata de mono y, frenéticamente, balbuceó el tercer y último deseo.
Los golpes cesaron de pronto; aunque los ecos resonaban aún en la casa. Oyó retirar la silla y abrir la puerta. Un viento helado entró por la escalera, y un largo y desconsolado alarido de su mujer le dio valor para correr hacia ella y luego hasta el portón. El camino estaba desierto y tranquilo.
FIN
(Texto procedente de la Biblioteca Digital "Ciudad Seva")


Y para finalizar, algunas frases célebres relacionadas con la muerte:

  ."Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte". Leonardo da Vinci, inventor y pintor.

."La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos". Antonio Machado, poeta español.

."No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre". Stefan Zweig, escritor austriaco.

LA FIESTA DEL AZAFRÁN EN CONSUEGRA

¿Qué tal la Fiesta del Azafrán?  Este fin de semana, concretamente los días 26, 27 y 28 de octubre, se ha celebrado en Consuegra una de sus fiestas más emblemáticas: La Rosa del Azafrán. 


 Es una fiesta que se desarrolla  a finales de octubre contando con una programación muy variada: exposiciones, actividades culturales y deportivas, concursos...

 Los eventos más destacados son la proclamación de la Dulcinea y las Damas de Honor, el famoso acto de "La Molienda de la Paz y del Amor", el concurso de monda de la Rosa del Azafrán o el Festival Folclórico. Os animo a vosotros, mis alumnos de Consuegra, a que participéis contando vuestras experiencias de la fiesta explicando algún evento significativo de la misma, el origen de la fiesta o cualquier información interesante relacionada con esta celebración. Esperando vuestra participación, os dejo a continuación el especial "Fiesta del Azafrán" emitido ayer en la televisión de Castilla-La Mancha:


sábado, 27 de octubre de 2012


   Ayer se celebraron en Oviedo los Premios Príncipe de Asturias en un solemne acto que se viene realizando todos los años por estas fechas desde 1981. Los objetivos principales de estos premios son contribuir a la exaltación y promoción de los valores científicos, culturales y humanísticos. Si quieres acceder a una información más completa del acto y conocer mejor a los galardonados pincha en Premios Príncipe de Asturias 2012

   Este año el Premio Príncipe de Asturias de las Letras ha sido concedido al escritor estadounidense de origen judío Philip Roth del que el jurado ha destacado que "sus personajes, hechos, tramas conforman una compleja visión de la realidad contemporánea entre la razón y los sentimientos, como el signo de los tiempos y el desasosiego presente". Roth es un escritor de gran reputación especialmente en el género de la novela con obras como Pastoral americana (con la que ganó el premio Pulitzer), La mancha humana (ganadora del premio británico WH Smith Literary Award), Operación Shylock (premio de la Sociedad Estadounidense de Historiadores) o La conjura de América, entre otros. Os dejo este vídeo para que conozcáis mejor a este autor:

Vídeos relacionados

                      

miércoles, 24 de octubre de 2012

LA BIOGRAFÍA Y EL JUEGO DE LAS PISTAS


 
                 

  La biografía es el relato de la vida de una persona desde su nacimiento hasta su muerte. Suele estar contada en tercera persona con un estilo narrativo que busca mostrar los datos más relevantes del protagonista. Pero también hay vidas contadas en primera persona, hablamos entonces de autobiografías. Para que conozcáis mejor este tipo de texto os dejo varios enlaces muy interesantes:

     Si te gusta la historia no te pierdas biografías y vidas espacio que dispone de un buscador de personajes famosos (Carla Bruni, Penélope Cruz, George Cloone, Luis Figo...)  Pon el nombre de tu personaje favorito en el buscador y accederás a sus datos biográficos. Todas las biografías se acompañan con una fotografía del personaje. En  Buscabiografías también podrás conocer la vida de artistas, deportistas, actores, pintores, cantantes, escritores y científicos.

    Pero si lo que te llama la atención es la literatura, pincha en escritores para conocer sus biografías.


  Y para que investiguéis un poquito os dejo un juego... DESCUBRE A LOS DIEZ PERSONAJES MISTERIOSOS con el JUEGO DE LAS PISTAS.   A continuación, podéis leer los datos biográficos de personajes famosos, ¿Sabríais decirme quiénes son? El que quiera participar puede mandarme las soluciones a la dirección del correo y el trabajo será tenido en cuenta para subir nota.

¡ EL JUEGO DE LAS PISTAS COMIENZA YA!

1. No aprendió a leer hasta los siete años ni hablar con fluidez hasta las nueve. En la escuela no destacó en los estudios. Sin embargo, es uno de los grandes genios del siglo XX.


2. Fue una reina de la antigüedad conocida por su ambición y su capacidad seductora. Fue amante de dos importantes líderes romanos y acabó suicidándose.


3. Pastor estadounidense que defendió de forma pacífica los derechos civiles de un colectivo que estaba marginado en los EEUU.  Es muy conocido su discurso: "I have a dream".


4. Artista mejicana que con dieciocho años sufrió un gravísimo accidente que influiría en su complejo mundo psicológico y en sus obras. Son destacables sus autorretratos.

5. Genio de la literatura que escribió muchísimas obras y que tuvo una vida azarosa llena de amores y aventuras. En sus poemas conocemos sus inquietudes amorosas y a sus amadas a las que denominaba con seudónimos en sus poemas. Sus comedias tuvieron mucho éxito en el teatro del Siglo de Oro español.


6. Es un deportista de altura, aclamado como uno de los mejores deportistas de España. Sus padres se dedican profesionalmente a la medicina, pero él y sus hermanos han seguido carrera deportiva. Está en uno de los mejores equipos del mundo y en los últimos juegos olímpicos fue el abanderado de España.


7. Actriz estadounidense que alcanzó fama internacional con una película en la tuvo como pareja a Richard Gere. Suele participar en películas románticas y realizó un gran papel representando a una madre soltera que empieza a trabajar en un bufete de abogados y acaba descubriendo la relación entre las enfermedades de varios clientes y la contaminación del agua. En la  vida real, es madre de tres hijos (dos de ellos gemelos) y es una de las actrices más cotizadas de América.


8.  Fue un caudillo que plantó cara a los romanos, ya que él y sus seguidores consiguieron derrotarlos en varias batallas. Al final, los romanos sobornaron a algunos de sus lugartenientes que acabarían traicionando a su líder. Recientemente se ha emitido en televisión una serie sobre este héroe y su lucha.


9. Cómico judío que sin hablar consiguió un gran éxito. Hizo cortos, dirigió varios films y siempre iba acompañado de dos objetos que le caracterizaban.  Realizó una parodia del fascismo en una película en la que juega con la bola del mundo. Fue un actor que vivió muchos años, se casó varias veces con mujeres más jóvenes que él y tuvo muchos hijos.  


10. El mundo digital y la telefonía móvil no serían lo que hoy son si no hubiera sido por él. Su nombre está vinculado a una manzana y se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo.   


  Bueno, ¿Ya sabéis quiénes son? Si no es así, tenéis tiempo para pensarlo. Ganará quién ofrezca las respuestas correctas y de forma más completa, aportando no sólo el nombre del personaje sino también explicando las pistas, poniendo una foto de los personajes, etc. Espero vuestras respuestas antes del 5 de noviembre. ¡Ánimo y a descubrir biografías!

viernes, 19 de octubre de 2012

LOS TEXTOS NARRATIVOS


   En los textos narrativos el narrador cuenta unos hechos reales o ficticios que les suceden a unos personajes en un lugar y en un tiempo determinados.

   La narración es una forma textual que puede aparecer en textos literarios (cuentos, leyendas, novelas...) pero también hay narración en otros tipos de textos (noticias, biografías, diarios...). Nosotros también somos narradores muchas veces sin darnos cuenta: al escribir un diario, cuando contamos lo que hemos hecho este día o cuando relatamos a nuestros amigos lo que hicimos el fin de semana.

 Los elementos básicos de la narración son: narrador, personajes, acciones, espacio y tiempo. Todos estos elementos los hemos estudiado ya en clase, pero para que los repaséis pinchad aquí.

   Vamos a centrarnos en la estructura narrativa. Recordad que podemos distinguir entre:

    - Estructura lineal u orden cronológico: Planteamiento-Nudo-Desenlace.
    - Estructura "in media res": comenzar el relato por el medio.
    - Estructura "in extrema res": comenzar el relato por el desenlace.

   A continuación, tenéis dos cuentos cortos para que señaléis su estructura narrativa y después las transforméis mostrando un orden cronológico diferente:

       LA MANO

     El doctor Alejo murió asesinado. Indudablemente murió estrangulado.
Nadie había entrado en la casa, indudablemente nadie, y aunque el doctor dormía con el balcón abierto, por higiene, era tan alto su piso que no era de suponer que por allí hubiese entrado el asesino.
La policía no encontraba la pista de aquel crimen, y ya iba a abandonar el asunto, cuando la esposa y la criada del muerto acudieron despavoridas a la Jefatura. Saltando de lo alto de un armario había caído sobre la mesa, las había mirado, las había visto, y después había huido por la habitación, una mano solitaria y viva como una araña. Allí la habían dejado encerrada con llave en el cuarto.

Llena de terror, acudió la policía y el juez. Era su deber. Trabajo les costó cazar la mano, pero la cazaron y todos le agarraron un dedo, porque era vigorosa corno si en ella radicase junta toda la fuerza de un hombre fuerte.
¿Qué hacer con ella? ¿Qué luz iba a arrojar sobre el suceso? ¿Cómo sentenciarla? ¿De quién era aquella mano?
Después de una larga pausa, al juez se le ocurrió darle la pluma para que declarase por escrito. La mano entonces escribió: «Soy la mano de Ramiro Ruiz, asesinado vilmente por el doctor en el hospital y destrozado con ensañamiento en la sala de disección. He hecho justicia».

                                                                                                               Ramón Gómez de la Serna

      EL MURCIÉLAGO


  Cuando era el tiempo muy niño todavía, no había en el mundo bicho más feo que el murciélago. El murciélago subió al cielo en busca de Dios. No le dijo: - Estoy harto de ser horroroso. Dame plumas de colores. No. Le dijo: - Dame plumas, por favor, que me muero de frío. A Dios no le había sobrado ninguna pluma. - Cada ave te dará una pluma decidió. Así obtuvo el murciélago la pluma blanca de la paloma y la verde del papagayo, la tornasolada pluma del colibrí y la rosada del flamenco, la roja del penacho del cardenal y la pluma azul de la espalda del martín pescador, la pluma de arcilla del ala de águila y la pluma del sol que arde en el pecho del tucán. 

  El murciélago, frondoso de colores y suavidades, paseaba entre la tierra y las nubes. Por donde iba, quedaba alegre el aire y las aves mudas de admiración. Dicen los pueblos zapotecas que el arcoiris nació del eco de su vuelo. La vanidad le hinchó el pecho. Miraba con desdén y comentaba ofendiendo. Se reunieron las aves. Juntas volaron hada Dios. - El murciélago se burla de nosotras -se quejaron-. Y además, sentimos frío por las plumas que nos faltan. Al día siguiente, cuando el murciélago agitó las alas en pleno vuelo, quedó súbitamente desnudo. Una lluvia de plumas cayó sobre la tierra. Él anda buscándolas todavía. Ciego y feo, enemigo de la luz, vive escondido en las cuevas. Sale a perseguir las plumas perdidas cuando ha caído la noche; y vuela muy veloz, sin detenerse nunca, porque le da vergüenza que lo vean.   Eduardo Galeano

   Y es que los relatos no siguen siempre un orden cronológico. A veces podemos conocer lo que sucederá en el futuro (anticipaciones) y también podemos dar saltos al pasado (retrospecciones). ¿Sabrías indicar las anticipaciones y restrospecciones que aparecen en los siguientes textos?

  "Ahora que sé que mi amiga Claudia ha enviudado, no he podido evitar acordarme de una noche en París hace seis meses".

   "En mala hora siguió el rey  los consejos de Hagen. Los aguerridos caballeros se aprestaron a ejecutar su alevoso plan, sin que nadie lo descubriera. La querella de las dos mujeres iba a causar la muerte de más de un héroe.

   "Belasio ignoraba que aquella madrugada de finales del mes de marzo, fría como un trozo de hielo, iba a ser la última en la que se levantaría de su jergón".

    "Como unas dos horas antes de la entrevista que hemos hablado en el capítulo anterior, despertábase Guillermo Sikes, que acababa de echar un sueño y preguntaba qué hora era".


  Un excelente enlace para estudiar los elementos y subgéneros narrativos es Materiales de Lengua y Literatura, pincha en él para repasar este tema.

   Y por último, os propongo realizar UNA de estas actividades para demostrar todo lo que sabéis sobre la narración. Una vez realizada me las mandáis a la dirección de correo y en breve veréis publicados en el blog los mejores trabajos. La idea es que trabajéis los elementos de la narración (narrador, personajes, acciones, estructura narrativa, espacio y tiempo) y para ello podéis elegir entre:

- Explicar los elementos narrativos de una PELÍCULA.

- Narrar un HECHO HISTÓRICO que te llame la atención incluyendo en tu relato los elementos narrativos básicos.

- Elaborar una narración a partir de un CÓMIC indicando los elementos narrativos.

- Seleccionar un CUENTO TRADICIONAL y variando sus elementos narrativos debes crear un nuevo relato (cambiar el punto de vista, el papel de los personajes, variar el orden cronológico, situar a los personajes en un espacio y un tiempo diferentes...)

Todos los trabajos deben ir acompañados de una imagen relacionada con ellos (imagen de pelis, hechos históricos, cómic utilizado, cuento tradicional).

  Y recordad que todos tenemos mucho que contar. Como decía Giovanni Papini, "Si un hombre cualquiera, incluso vulgar, supiera narrar su propia vida, escribiría una de las más grandes novelas que jamás se haya escrito". Así que ya sabéis...¡Sáquemos el narrador que llevamos dentro!

miércoles, 17 de octubre de 2012

REPASAMOS LOS TEXTOS PERIODÍSTICOS

 Para repasar los géneros periodísticos vamos a utilizar una presentación que he encontrado en periodismo@stephaniefalla.com. Puedes acceder a ella pinchando aquí

  A continuación, os dejo algunos textos periodísticos actuales. Clasifícalos en informativos, de opinión o mixtos e indica a qué subgénero periodístico pertenecen (no se te olvide razonar tu respuesta, señalando los rasgos estructurales y lingüísticos que caracterizan a cada texto):

“PARA ESTO, QUE NOS INVADAN LOS BÁRBAROS DE UNA PUTA VEZ. QUE TODO SE VAYA AL CARAJO Y EL SENTIDO COMÚN RECONOZCA A LOS SUYOS. SI QUEDAN”

El escritor Arturo Pérez-Reverte 
El escritor Arturo Pérez-Reverte
A ver si lo he entendido, señor presidente... Hasta por morirme debo pagar un 21 %... A ver si lo entiendo. Insisto.
Alemania tiene 80 millones de fulanos y 150.000 políticos. España, 47 millones y 445.000 políticos. Sin contar asesores, cómplices y colegas. O en Alemania faltan políticos, o aquí sobran. Si en Alemania faltan, apenas tengo nada que decir. Si en España sobran, tengo algunas preguntas. Señor presidente.
¿Para qué sirven 390 senadores (con la brillantez media y la eficacia política media de un Iñaki Anasagasti, por ejemplo)? Subpregunta: si un concejal de Villacantos del Botijo, por ejemplo, necesita contratar a 15 asesores... ¿Para qué puñetas sirve ese concejal, aparte de para dar de comer a numerosos compadres y parientes?
¿Para qué sirven 1.206 parlamentarios autonómicos y 1.031 diputados provinciales? ¿Sabe usted lo que cobra toda esa gente? ¿Y lo que come? Ese tinglado regional, repartido en diecisiete chiringuitos distintos, duplicados, nos cuesta al año 90.000 millones de euros. Con ahorrar sólo la mitad... Eche usted cuentas, señor presidente. Que yo soy de Letras.

En vista de eso, ¿cómo es posible que el Gobierno de este putiferio de sangüijuelas y sangüijuelos se la endiñe a las familias y no a ellos? Que en vez de sangrar a esa chusma, se le endiñe a la Dependencia, a la Sanidad, a la Educación, a la Cultura, al pequeño comercio? ¿A la gente que de verdad lucha y trabaja, en vez de a esa casta golfa, desvergonzada y manifiestamente incompetente?
A ese negocio autonómico absurdo e insostenible, del que tanta gentuza lleva viviendo holgadamente desde hace más de treinta años. 17 parlamentos, 17 defensores del pueblo, embajadas propias, empresas, instituciones. Negocios casi privados (o sin casi) con dinero público. El único consuelo es que a esa pandilla depredadora la hemos ido votando nosotros. No somos inocentes. Son proyección y criaturas nuestras.

Treinta años engordándolos con nuestra imbecilidad y abulia política. Cuando no con complicidad ciudadana directa: Valencia, Andalucía... Con unos tribunales de Justicia cuando no politizados o venales, a menudo lentos y abúlicos. El golfo, impune. Y el ciudadano, indefenso. Esos políticos de todo signo (hasta sindicalistas, rediós) puestos en cajas de ahorros para favorecer a partidos y amiguetes. Impunes, todos.

Me creeré a un presidente de Gobierno, sea del color que sea, cuando confiese públicamente que este Estado-disparate es insostenible. Cuando alguien diga, señor presidente, mirándonos a los ojos, "voy a luchar por un gran pacto de Estado con la oposición"; "me voy a cargar esta barbaridad, racionalizándola, reduciéndola, controlándola, adecuándola a lo real y necesario"; "voy a desmontarles el negocio a todos los que pueda. Y a los que no pueda, a limitárselo al máximo. A lo imprescindible"; "aquí hay dos autonomías históricas que tendrán algo más de cuartelillo, dentro de un orden. Y el resto, a mamarla a Parla".
"Y el que quiera entrar en política para servir al pueblo, que se lo pague de su bolsillo".

Pero dudo que haga eso, señor presidente. Es tan prisionero de su propia chusma político-autonómica como el PSOE lo es de la suya. Ese toque de jacobinismo es ya imposible. Tiene gracia. No paran de hablar de soberanía respecto a Europa quienes son incapaces de ejercerla en su propio país. Sobre sus políticos. Dicho en corto, señor presidente: no hay cojones. Seguirán pagándolo los mismos, cada vez más, y seguirán disfrutándolo los de siempre. El negocio autonómico beneficia a demasiada gente.
Usted, señor presidente, como la oposición si gobernara, como cualquiera que lo haga en España, seguirá yendo a lo fácil. A cargar a una población triturada, con cinco millones de parados, lo que no se atreven a cargar sobre sus desvergonzados socios y compadres. Seguirá haciéndonos aun más pobres, menos sanos, menos educados. Hasta el ocio para olvidarlo y la cultura para soportarlo serán imposibles.

Así que cuando lo pienso, a veces se me va la olla y me veo deseando una intervención exterior. Que le vayan a frau Merkel con derechos históricos, defensores del pueblo, inmersiones lingüísticas, embajadas y golferías autonómicas. De tanto reírse, le dará un ataque de hipo. De hippen, o como se diga allí.
Lo escribía el poeta Cavafis en Esperando a los bárbaros. Quizá los bárbaros traigan una solución, después de todo. Para esto, que nos invadan los bárbaros de una puta vez. Que todo se vaya al carajo y el Sentido Común reconozca a los suyos. Si quedan.
Recristo qué a gusto me he quedado esta tarde, señor presidente. Lola acaba de abrir el bar. Esta noche me emborracho. Como Gardel en el tango.. Fiera venganza la del tiempo. Parece un título de Lope de Vega. Un tango adecuado para este pasaje".




“Este empate nos hace más terrenales”

Los españoles, que perdieron por lesión a Silva y a Arbeloa, apelan al orgullo del equipo


Juanfran lucha el balón con Franck Ribéry / ALBERTO MARTÍN (EFE)
Una pérdida de Juanfran en los últimos compases del partido provocó un ciclón. No tanto porque el resultado fuera devastador, ya que el empate mantiene a España como cabeza de grupo, sino por la constatación de que el conjunto de Vicente del Bosque no se pareció por momentos al que se proclamó campeón del Mundo y de Europa. “Hemos fallado pases fáciles, muchos de ellos nos han provocado una contra, un gol en el último minuto a nadie le gusta”, resumió Sergio Ramos tras el encuentro. “Este empate nos hace más terrenales, pero somos un vestuario ganador y el empate no es un resultado que contemplemos con normalidad”, concluyó.

No pienso en otra cosa que no sea en quedar primeros de grupo"
La primera parte de la respuesta demuestra que el nivel de juego de La Roja no es el idóneo. “Tuvimos controlada la primera parte, pero fallamos un penalti y en la segunda mitad nos hemos relajado. No sé si ha sido cuestión de cansancio”, analizó Jordi Alba. La consigna tras el empate estaba clara en el vestuario. “Ahora intentaremos ganar los partidos que vienen y cuando vayamos a Francia ganaremos para quedar primeros de grupo”, añadió Alba. “No pienso en otra cosa que no sea en quedar primeros de grupo”, le continuó Juanfran. El lateral del Atlético perdió el balón que desembocaría en el tanto de Giroud. “Son errores puntuales, no hay que darle mayor relevancia. Hemos especulado con el marcador y a pesar de que el tanto de Francia ha llegado en el último minuto no hay que desmerecer su trabajo”, apaciguó Del Bosque (...)

Un concejal de Fuenlabrada y el actor porno Nacho Vidal, entre los arrestados. La Policía ha encontrado millones de euros y siguen los registros en el polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada contra las finanzas del crimen organizado
CRUZ MORCILLO/PABLO MUÑOZ / MADRID
Día 16/10/2012 - 14.31h
La operación «Emperador» contra la mafia china continúa. La Policía ha detenido ya a casi un centenar de personas en Madrid, Barcelona, Guipúzcoa, Málaga y Zamora, entre otras provincias y ha hallado millones de euros que ni siquiera se han podido empezar a contar, según confirmaron a ABC fuentes de la investigación. El cabecilla de la organización desmantelada es Ping Gao, alias «Laoge», residente en un chalé de Somosaguas (Madrid), y un personaje vinculado al mundo del arte en Madrid y las relaciones hispanos-chinas, que ha amasado una fortuna en los años que lleva en España. Entre los casi cien arrestados está el actor porno Nacho Vidal y el concejal de Fuenlabrada de Participación Ciudadana, Recursos Humanos y Seguridad, José Borrás Hernández. El primero blanqueaba dinero para estas organizaciones, a través de sus empresas y el segundo está acusado de otorgar un trato privilegiado a los miembros del grupo. Hay más funcionarios públicos entre los detenidos.
El polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada (Madrid) -la China Town del centro de España-, sigue siendo a estas horas el centro neurálgico en el que decenas de policías registran naves y almacenes en busca de documentos y dinero que pertenecen al crimen organizado chino. Paralelamente han producido las detenciones en las provincias mencionadas, la mayoría en Madrid y Barcelona. En las próximas horas van a continuar los registros en viviendas y naves (que podrían rondar el centenar), mientras que las detenciones están ya casi culminadas, según las fuentes consultadas. La mayoría de los objetivos son de nacionalidad china, aunque también hay españoles y algunas personas de origen hebreo.
Organización criminal, blanqueo de dinero, falsedad en documento oficial, contrabando, delito contra la Hacienda Pública, coacciones, amenazas y delitos contra los derechos de los trabajadores. Son algunos de los delitos que la Udyco y la Udef de la Policía, la Fiscalía contra la Corrupción y el Crimen Organizado y la Audiencia Nacional atribuyen a esta macrorred, cuyo fin es ganar y lavar millones de euros, así como defraudar al Estado español mediante distintos tipos de operaciones. En las próximas horas se procederá al embargo de cientos de cuentas bancarias, locales y vehículos de alta gama. [Pincha aquí para ver las imágenes de la operación policial]